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Fotografía submarina



Fotografía submarina
La fotografía submarina es, desde el punto de vista logístico, todo un reto: se necesita un equipo especial y el tiempo de trabajo diario es muy limitado. Pero es sumamente gratificante. Los fotógrafos submarinos revelan una parte del mundo que casi todos nosotros nunca tendremos la ocasión de contemplar, y lo hacen aplicando los mismos principios de composición e iluminación que los fotógrafos que trabajan en tierra firme. Si nos apetece hacer fotografías bajo el agua, aquí tenemos los fundamentos de esta técnica. En el mercado hay cámaras para trabajar bajo el agua muy asequibles, que pueden utilizarse a profundidades de unos cinco metros. Muchas de ellas son de un solo uso y están pensadas para turistas que las usarán en la playa o en escollos poco profundos. La Nikonos, con su gama de objetivos intercambiables y falshes externos, es un verdadero sistema de fotografía submarina para profundidades de hasta 100 metros. Otra cámara, fabricada por Sea & Sea, dispone de gran angular y de macro suplementarios y sirve para trabajar a profundidades de hasta 50 metros. De todos modos, la mayoría de los fotógrafos especializados en fotografía submarina utilizan cámaras réflex normales protegidas por cajas estancas con visores acoplados. El mejor momento para la fotografía submarina es el mediodía, cuando el sol brilla con más fuerza. Bajo el agua se pierde casi un punto de diafragma por cada tres metros de profundidad, de modo que se suelen utilizar películas rápidas, de 200 ISO como mínimo; para minimizar la pérdida de luz, hay que intenta disparar a no más de tres metros del motivo. La intensidad y el color de la luz varían a medida que aumenta la profundidad. El extremo rojo del espectro cromático es absorbido antes por el agua y la escena adquiere una tonalidad cada vez más azulada. En aguas oscuras y azules se hace necesario el flash para reflejar los colores de un animal marino, pero hay que tener en cuenta que, bajo el agua, los falshes acoplados a la cámara producen imágenes planas y duras, igual que en tierra firme; es preferible adaptarlos a brazos laterales flexibles. Y lo mejor es practicar la iluminación en a seguridad relativa de una piscina. La refracción de la luz hace que bajo el agua las cosas parezcan más próximas de lo que están, lo que no será ningún problema con un cámara réflex, pero con otro sistema hemos de enfocar a la distancia aparente, que es un 25% menor que la real, lo cual afecta al modo en que se debe usar el flash. La refracción también distorsiona el ángulo de visión de los objetivos bajo el agua, y hace que un objetivo de 35 milímetros sea equivalente a uno de 50 milímetros en la superficie. Por último, hay que bucear y acercarse a las criaturas marinas para captar imágenes próximas de animales que muy pocas personas tienen el privilegio de contemplar en directo. (Peter K.Burian)


Consejos fotográficos de David Doubilet:

  • Primero hay que dominar las técnicas de inmersión. No se trata sólo de saber bucear, sino de estar lo bastante relajado como para poder concentrarse en la fotografía. Durante el primer año es mejor no llevar la cámara. Hay que empezar con película en blanco y negro para aprender los principios de la composición y de la luz, además de estudiar la obra de los genios de la pintura y la fotografía.
  • Es recomendable estudiar biología marina, leer para conocer el mar, saber qué animales deseamos fotografiar y cómo los encontraremos.
  • Cultivaremos la habilidad de ver la luz, de producirla y de conseguir que trabaje en beneficio nuestro; dispararemos con distintas aberturas y velocidades y distintas formas de iluminación en fotomacrografía. No usaremos un flash duro y directo acoplado a la cámara como hacen los paparazzi, sino brazos largos para los falsees externos y en la posición adecuada para conseguir un efecto más agradable.
  • Trabajaremos con un compañero que nos ayude a encontrar motivos interesantes. Después de hacer unas pocas fotos, hay que ver si cambia la situación y podemos hacer fotografías todavía mejores.
  • Escoger la película es fundamental. Por ejemplo, Kodachrome 200 es magnífica para fotografiar aguas verde-azules con escasa visibilidad. Con movimiento y velocidad media es mejor la Fujichrome Provia 100, y para las criaturas de colores, la Fujichrome Velvia es ideal, pues capta tanto los colores intensos como la riqueza de las sombras.
  • Con película en blanco y negro usaremos filtros, partiendo de uno amarillo claro, o uno rojo si enfocamos la luz. Como éstos reducen la transmisión de luz, emplearemos películas más rápidas, como Kodak T-Max 400 o T400CN.

La luz bajo el agua. Luis Marden (1956):
Siempre que nadaba por el pronunciado declive del arrecife, miraba abajo hacia un color azul que iba cambiando sutilmente, con matices que iban desde el azul turquesa justo debajo de mí, hasta un intenso azul cobalto a medida que aumentaba la profundidad. Hasta el agua de mar más transparente mantiene millares de diminutas partículas en suspensión y la luz dispersada que se refleja de estas hace que el mismo agua parezca iluminarse. Esta neblina de luz es la que marca los límites de visibilidad en el agua de mar muy transparente. Los objetos a cierta distancia no desaparecen tanto en lo oscuro como en lo tenue, y se desvanecen en un brillo de luz azul intenso. El agua de mar es una sustancia misteriosa. Cousteau dice: La gente tiene tendencia a pensar que el agua transparente del mar tropical es como el agua destilada, y de un limpio líquido, con ausencia de materia. Nada podría resultar más erróneo. Es una sopa viva, un caldo hecho con millones de partículas microscópicas de animales vivos y materia vegetal y, al igual que los organismos vivos, cambia de vez en cuando. (Luis Marden)


TheMustOfTheSea.com (2016):
La empresa canaria iLoveTheSea lanzó junto a PADI, la mayor certificadora de licencias de buceo, TheMustOfTheSea.com, un proyecto pionero e innovador que aúna la tecnología inmersiva de 360 grados con la conservación y divulgación de los fondos marinos. Los primeros documentales específicos en alta definición fueron realizados en el Mar Rojo mostrando pecios, vida y paisajes. El ingeniero Marco imprime, diseña y monta las carcasas para las cámaras. Francis Pérez, uno de los fotógrafos del mar más reconocidos del mundo, forma parte del grupo. Los siguientes lugares para ser filmados son Galapagos, Filipinas, Micronesia, Mozambique, Sudáfrica y Canarias.

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