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Guerra del Golfo (17 enero 1991-24 febrero 1991):
Desde su llegada al poder en 1979 Saddam Hussein se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo. Además de llevar a cabo persecuciones y matanzas de kurdos y shiíes, embarcó a su pueblo en una cruzada suicida. La población iraquí derivó hacia una situación crítica tanto en el aspecto ideológico como material, carente de lo básico para una vida digna. La acumulación de armas de destrucción masiva inquietaba la comunidad internacional. En agosto de 1990 las tropas iraquíes invadieron Kuwait.
El ataque de las fuerzas aliadas comenzó el 17 de enero de 1991a las 2.44 horas de la madrugada y el primer objetivo fue Bagdad.
Se inició un nuevo tipo de ataque aplicando tecnología avanzada. Se contaba con una unanimidad internacional bastante amplia.
La primera fase tenía como objetivo debilitar al máximo las defensas iraquíes, destruir la infraestructura, desmoralizar al Ejército y desbaratar las comunicaciones. La aviación aliada, especialmente la de EEUU, Gran Bretaña y Arabia Saudí, realizó más de 100.000 salidas desde sus bases en los países de la zona y desde los portaaviones que navegaban por el Golfo. Bombarderos B-52 llegados desde Europa, repostados en vuelo, a sus objetivos en Irak. A pesar de que Saddam Hussein, intentaba provocar el inicio de la ofensiva terrestre aliada, el jefe de las fuerzas occidentales Schwarzkopf, repetía que ésta llegaría cuando la capacidad de respuesta de Irak fuera mínima. Se arrojaron 88.500 toneladas de bombas; de éstas sólo 6.250 correspondían a las llamadas "bombas inteligentes". Al final se consiguió un escaso índice de precisión del 25 por ciento. Entre las fuerzas aliadas formadas por 745 mil soldados resultaron muertos en combate 179 y en accidentes 77. Los heridos fueron 320.
El ejército iraquí:
El calificado como cuarto Ejército del mundo fue sometido a un bombardeo continuado, con gran variedad de medios, incluso de napalm. Desde el principio de los ataques había quedado patente que Irak no podía hacer frente a la maquinaria de guerra aliada, que gozaba de una superioridad logística, numérica y tecnológica. La aviación iraquí, dotada de Mig y Sujoi soviéticos y Mirage franceses, apenas realizó operaciones defensivas. No llegó a derribar ni un solo avión enemigo. Más de cien aparatos renunciaron a combatir y se refugiaron en aeropuertos iraníes. Cuando George Bush ordenó el comienzo de la ofensiva definitiva los soldados iraquíes, exhaustos por los bombardeos y la falta de alimentos, no ofrecieron resistencia. Seis meses de permanencia en las trincheras había sido una prueba demasiado dura. Las defensas iraquíes fueron sorteadas sin dificultad por las occidentales que avanzaron por varios frentes. El ejército iraquí perdió 50.000 hombres y gran parte de sus carros de combate y piezas de artillería. Los misiles antimisiles Patriot resultaron ser de gran efectividad utilizados contra los Scud iraquíes.
Sucesos tras la derrota iraquí:
Dos días después de la invasión de Kuwait se impuso un embargo. En 1992 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la confiscación de los haberes del país en el extranjero para sufragar los gastos de la guerra. La coalición internacional volvió a bombardear diversos objetivos en enero de 1993. En mayo de 1995 Irak aceptó las condiciones de la ONU para ser autorizado a exportar cantidades limitadas de petróleo, a cambio de comprometerse a destinar las divisas así obtenidas a comprar alimentos y medicinas y a pagar las reparaciones de guerra derivadas de su invasión de Kuwait en 1990-91. Tras varias dilaciones en la concreción de los detalles, el embargo fue levantado parcialmente y el 10 de diciembre se comenzó a exportar 350.000 barriles diarios. En agosto de 1995 dos yernos de Saddam huyeron a Jordania, junto con sus esposas, el 23 de febrero regresaron y fueron inmediatamente ejecutados. En septiembre de 1996 se produjo un nuevo bombardeo norteamericano para responder al ataque iraquí sobre los kurdos. El 16 de enero de 1997 la ONU informaba que había recibido los primeros fondos para las reparaciones de guerra.
A finales de 1997 Irak puso obstáculos para impedir el acceso de los inspectores a "instalaciones presidenciales o soberanas", lo cual incluía diversos edificios gubernamentales, almacenes y otras instalaciones, además de algunos de los palacios de Saddam Hussein. La Unscom fue acusada de estar controlada por los EEUU y el Reino Unido.
Consecuencias para Irak de la guerra y el bloqueo:
No se sabe el número exacto de las víctimas iraquíes, que algunos cifran en cien mil y que sin duda alcanzaron de manera indiscriminada a la población civil. La guerra destruyó la red de transportes, telecomunicaciones y la industria. Se produjo una gran escasez de productos de primera necesidad. Las restricciones eléctricas son continuas. El programa "Petróleo por alimentos" apenas alcanzó para paliar mínimamente los efectos del embargo. La mala nutrición y las infecciones son las principales causas de las muertes infantiles. Faltan medicamentos para tratar las enfermedades de fácil curación. En los primeros años después del conflicto, según informa Naciones Unidas murieron más de un millón de personas, de las cuales la mitad eran niños menores de cinco años.
También incrementó la mortalidad infantil los casos de cáncer consecuencia del uranio empobrecido dispersado por los misiles aliados. Los resultados positivos del bloqueo son muy difíciles de ver. El régimen se fortificó y se volvió más duro.
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