HISTORIA
NAVEGACION
El Mauritania



El Lusitania El Mauritania (1906):
Fue consecuencia de la batalla por la supremacía en el comercio a través del Atlántico y de las preocupaciones británicas en el sentido de que estaban a punto de perder el control de su flota mercante a favor de la International Mercantile Marine Company de J.P.Morgan. En 1897 el Kaiser Wilhelm der Grosse, propiedad de la Nord-deutscher Lloyd, se hizo con la Cinta Azul, y su sucesor a la hora de ostentar este importante récord de velocidad fue otro barco alemán, el Deutschland, de la Hamburg-Amerika Line. La compañía de vapores Cunard se percató de que esos veloces buques alemanes habían conquistado la mayor parte del tráfico marítimo en un momento en que la emigración de Europa a Estados Unidos era un mercado próspero. La adquisición de la White Star Lines por parte de la International Mercantile Marine Company en 1902 inquietó al Almirantazgo, pues daba la sensación de que la marina mercante británica estaba a punto de caer en manos de extranjeros y pronto no estaría disponible para cumplir misiones militares en tiempos de guerra. Con el fin de afrontar este doble desafío, la Cunard y el gobierno británico se pusieron de acuerdo para construir dos trasatlánticos rápidos. A cambio del préstamo, un subsidio de explotación y la garantía de los contratos postales, la Cunard se comprometió a diseñar barcos que se adaptasen a las necesidades del Almirantazgo, a proveerlos de oficiales británicos y de una tripulación británica como mínimo en un 75 por 100, y a ponerlos a disposición de la Armada para que prestaran servicios según los honorarios estipulados.

Ultimos viajes:
A lo largo de su vida útil realizó un total de 318 viajes de retorno por el Atlántico, así como 54 cruceros por el Mediterráneo y el Caribe, y fue muy popular para los norteamericanos en tiempos de la Prohibición. Según un miembro de la tripulación, con su pintura blanca semejaba un florido pastel de boda, pero no había pintura que pudiese disimular el hecho de que, en realidad, no estaba diseñado para ser un barco de cruceros. Dada la falta de aire acondicionado, los pocos cuartos de baño privados y la ausencia de piscinas, hacer un crucero por los mares del Sur era algo que producía mucho calor. El barco mantuvo su récord de velocidad y extraordinaria fiabilidad. En uno de sus recorridos de Nueva York a La Habana a principios de los años treinta, logró superar la plusmarca anterior, que estaba en trece horas y veintiocho minutos.


La línea Cunard:
En 1840 se establecieron la líneas a vapor entre Liverpool y Boston tras ganar la licitación del gobierno británico para el transporte de correo. Aunque las comodidades de los primeros transatlánticos eran elementales, gradualmente se tornaron lujosas. La supremacía de la Cunard quedó eclipsada en los años noventa, pero la construcción del Lusitania y del Mauritania (1907) restableció su bonanza. Concluida la Primera Guerra Mundial, el Île de France fijó niveles aún superiores de lujo. Al cabo de poco tiempo la mayoría de los trasatlánticos nuevos estaban dotados de grandes comodidades. La construcción de grandes trasatlánticos continuó durante los años treinta y después de la Segunda Guerra Mundial. Aunque en 1958 la cantidad de pasajeros ascendió a 1.200.000, el inicio de los servicios de aviones a reacción -que se inauguró ese mismo año- presagió el final de los trasatlánticos.

El Aquitania (1913-1950):
Construido por John Brown & Co.Ltd, Glasgow. Fue considerado por muchos como el mejor ejemplo de su clase. Lo llamaron el galgo del Atlántico Norte más bonito de todos. Su línea aristada, su suprestructura y las cuatro enormes chimeneas inclinadas estaban en proporción perfecta. Prestó servicio en las dos guerras mundiales como barco de transporte de tropas. Durante los años veinte fue uno de los tres grandes de la flota de la Cunard. En decoración era el más discreto del trío que formaba junto al Mauritania y al Berengaria. Fue el último transatlántico de cuatro chimeneas al ser retirado en 1939. Pasó el resto de su alargada vida navegando por el Atlántico Norte, con algún crucero ocasional en el Mediterráneo. Sus últimas misiones consistieron en llevar novias de guerra, tropas de regreso y emigrantes. Se decidió su desguace cuando le fue negado un certificado en 1950. Tonelaje: 45.647 Tm brutas. Eslora: 274,6. Manga: 29,6.



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