|
Bloqueo:
El mundo comercial con Cuba:
A finales de enero pasado [2004], en una entrevista al ministro de Comercio Exterior cubano, declaraba que Cuba mantiene relaciones comerciales con 170 países y que el pasado año incrementó su intercambio en 13,8% respecto al año 2002. Al mismo tiempo acusó un déficit en la balanza comercial , pues importó mucho más de lo que exportó. Aclarando que el desbalance mejorará con la inclusión de ingresos por exportación de servicios, especialmente el turismo, lo que constituye una tarea a largo plazo -qué es a largo plazo harto conocido-.
Esta vez, extrañamente, el ministro pmitió las críticas al supuesto bloqueo, a lo que nos tiene acostumbrados. En su larga disertación, el ministro enumeraba el comercio exterior cubano por su orden de volumen, situando a Europa a la cabezacon 41%, seguida de América 29%, Asia 18%, Africa y Oceanía 2%. El 71% de las importaciones en el año 2003, se centraron en una decena de países, siendo por su orden, çVenezuela, España, China, Italia, Estados Unidos -que levantó el embargo a los productos agropecuarios, cuyas ventas ascendieron a $343,9 millones-, Canadá, México, Alemania y Japón. Indudablemente este comercio está restringido, no por el "bloqueo", sino por las limitaciones que imponen los mismos acreedores, que encuentran dificultades en los cobros puntuales. Existen países que aún arrastrando deudas, continúan comerciando con Cuba, este es el caso de España y otros países europeos. Este informe del alto funcionario cubano, desvirtúa por só solo el tan "cacareado bloqueo", el que ha devenido en un eficiente recurso económico, al explotar el altruismo de las almas caritativas, que esperan se les abrirán las puertas del cielo, las que son movilizadas por los defensores de las causas perdidas. Los gobiernos del llamado "primer mundo" toman protagonismo de este hacer humanitario, necesitados de lavar sus conciencias, para ello condonan una y otra vez la deuda externa de la dictadura castrista, lo que a la postre eterniza las vicisitudes del pueblo cubano. (Evelio Morales Peraza. 29/07/04)
Alimentos y medicinas:
El gobierno proporciona a cada familia una cartilla de suministro que les garantiza los productos alimenticios básicos. La dieta resultante de esta fórmula no se puede considerar muy equilibrada, pero desde luego evita situaciones de desnutrición. El mercadeo inical de muchos cubanos se produce con el contenido de esta cartilla aplicando trueques. Cualquier otro alimento al que tengan acceso, ya sea a través de un amigo que trabaja en un restaurante, un familiar que vien de las zonas agrarias o en el mercado negro, es susceptible de ser vendido, canjeado o consumido casi como un artículo de lujo. A pesar de poder acceder a una serie de medicamentos genéricos, en farmacias con estanterías vacías, el bloqueo impuesto por los Estados Unidos hace que por los aeropuertos cubanos entre un contingente gigantesco de medicinas dentro de las maletas de los viajeros para nutrir este necesario mercado paralelo. (Félix Díaz Hernández)
Fidel Castro: Sobre el bloqueo:
No intentaban influir en la Revolución sino destruirla. Al igual que en el Senado de la antigua Roma cuando en los días de Aníbal se proclamaba la destrucción de Cartago, la consigna obsesiva de los gobiernos de Estados Unidos era: Cuba debe ser destruida.
La desaparición de la Unión Soviética y el derrumbe del campo socialista europeo no nos tomó totalmente de sorpresa. Incluso advertimos mucho antes a nuestro pueblo de esa posibilidad. Con los errores estúpidos que estaban cometiendo y las concesiones vergonzosas que continuamente hacían al adversario histórico, veíamos venir los acontecimientos.
En el terreno económico, el daño para Cuba fue terrible. Nuestra azúcar no recibía el precio correspondiente al basurero del mercado mundial. Habíamos logrado uno de carácter preferencial como el que Estados Unidos y Europa aplicaban a las importaciones de ese producto. Los suministros de combustibles, alimentos, las más variadas materias primas y componentes de máquinas y fábricas cesaron casi abruptamente. El consumo diario de calorías se redujo de 3.000 a 1.900 y el de proteínas, de 80 a 50 gramos. Hubo quienes flaquearon, pero la inmensa mayoría enfrentó las dificultades con valor, honor y decisión impresionantes.
Como ya dije, importantes índices lograron mantenerse, e incluso algunos mejoraron. La mortalidad infantil fue reducida en un 40% en ese período y 30.000 nuevos médicos con excelente nivel de preparación se incorporaron a las comunidades. En la esfera deportiva, nuestros atletas continuaron ocupando un lugar honorable entre los primeros del mundo y el más alto índice de medallas de oro per cápita en las Olimpiadas, a pesar de la enorme presión con que Estados Unidos y otros países ricos tratan de comprar científicos, profesionales destacados y atletas cubanos.
[...] El bloqueo es una carga penosa para cada uno de los cubanos. Los países del Tercer Mundo, así como la casi totalidad de los países miembros de las Naciones Unidas, han demandado reiteradamente que cese el bloqueo; pero el Congreso norteamericano, con la cooperación de muchos miembros de la mayoría republicana, encabezada en este caso por los señores Helms y Burton, e incluso con el apoyo de varios miembros del Partido Demócrata como Torricelli y otros, se han opuesto al levantamiento de un bloqueo que se ha convertido ya en el más largo de la historia.
(Fidel Castro)
Ley Helms-Burton (1996):
Los objetivos más destacados y controvertidos son: Prohibir la entrada a EE.UU. de los ejecutivos y grandes accionistas (así como de sus familiares) de compañías que se beneficien de las propiedades confiscadas por el gobierno de Cuba a los ciudadanos y empresas norteamericanas; permitir que los ciudadanos y empresas afectadas por las confiscaciones puedan demandar en E.UU. a las compañías extranjeras que se beneficien de dichas propiedades, y prohibir la importación a EE.UU. de productos que contengan materias primas cubanas. En 1996 la ley fue denunciada por la O.E.A y por la U.E., que vieron en ella un atentado a la legislación vigente en materia de comercio internacional y al principio de extraterritorialidad. En 1997 y 1998 el presidente Clinton decretó dos suspensiones temporales de la ley.
|