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La Venus de Milo (100 a.C.):
Estatua de Afrodita, de mármol, la más conocida de todas las estatuas antiguas, encontrada en la isla griega de Melos (o Milos) en 1820, hoy en el Louvre. Un plinto encontrado con la estatua está firmado ...andros [Alexandros o Agasandros] de Antioquía del Meandro pero nada se sabe del escultor. Originariamente, la estatua era considerada del período clásico de la escultura griega, pero hoy se la fecha mucho más tarde -h. 100 a.C.- y se piensa que es una sofisticada combinación de estilos anteriores: la cabeza de la diosa es propia, de finales del siglo V a.C.; su desnudo, del siglo IV a.C., y su postura espiral, con múltiples puntos de vista, de la época helenística. La Venus de Milo llegó al Louvre (1821) poco después de que se devolviera a Italia la Venus de Medici (1815), y su enorme fama surgió de la determinación francesa de convencer al mundo de que habían conseguido un tesoro mayor que el que habían perdido. Le faltaban los brazos, y se han hecho muchas conjeturas acerca de lo que la diosa podía estar sujetando; se ha sugerido por ejemplo que está representada como Venus Victrix, y por tanto estaría con la manzana dorada que le dio Paris cuando dictaminó que era más hermosa que sus rivales Juno y Minerva.
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Nacionalidad de la Venus de Milo. Por N.Clarasó (1965):
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Dos arqueólogos turcos han presentado a André Malraux, ministro de Estado para asuntos culturales, un largo informe en el que se reivindica la propiedad de la Venus de Milo a favor de Turquía.
Según un estudio realizado por el jurista turco Ahmed Rechim, cuando De Marcellus adquirió, en 1820, la Venus de Milo y la regaló a Luis XVIII, la isla que dio nombre a l estatua y en la que fue encontrada pertenecía al Imperio Otomano. Las autoridades turcas la habían enterrado para preservarla de todo acto vandálico, pero un aldeano la desenterró y obtuvo a cambio de ella unas monedas. El jurista turco, en confirmación de su alegato, concluye: "También están enterradoslos brazos de la Venus, y el lugar del enterramiento sólo lo conocen tres familias turcas que se transmiten el secreto de generación en generación. Pero esos brazos no los sacaremos a la luz hasta que la Venus se reintegre a la patria".
La reacción de Malraux ha sido la siguiente:
"Este chantage de los brazos me hace sonreir... La Venus de Milo es hoy tan francesa como la Madelon".
Para conocimiento del curioso lector doy una resumida cronología del hallazgo y trasado a Francia de la Venus de Milo.
Milo es una pequeña isla de oro en el cielo azul. Está situada en el grupo de las Cíclades. hacia el sudeste. Tiene 150 kilómetros cuadrados. Toda la costa es un acantilado abrupto recortado en pardo y ocre sobre el azul resplandeciente del cielo.
La isla tiene menos de 5.000 habitantes. Y los mismos eran, poco más o menos, en 1820. Milo es la antigua Melos griega. La localidad principal es Paleo Castro.
Un campesino la descubre en su tierra:
Cerca de Paleo Castro vivía un campesino llamado Yourghos.
Un día, al trabajar su tierra, encontró una estatua de mármol, en dos piezas. Estaba ya entonces la estatua en dos piezas, tal como está ahora. Pero tenía brazos.
Posteriormente se ha negado la existencia de esos brazos; pero se sabe cierto que los tenía y que si se ocultó su existencia sólo fue para no tener que dar explicaciones de las cosas ocurridas al salir la estatua de la isla.
Un fraile, un tal Oconomus, ofreció a Yourghos setecientas cincuenta piastras por la estatua. El campesino no se la vendió.
Un velero de la marina francesa, el Chevrette, había anclado en la isla. Uno de los oficiales, un joven alférez de navío llamado Dumond d'Urville vió la estatua y la quiso comprar. Yourghos le pidió mil doscientas piastras. El francés no disponía de tanto dinero y embarcó sin la estatua.
Grecia y sus islas estaban entonces bajo dominación turca. Los principales de la isla de Milo quisieron ofrecer la estatua al marqués de Riviere, embajador de Francia cerca de la Sublime Puerta. Le ayudaron el teniente de navío Matterer y el tercer secretario de la embajada, llamado Marcellus.
Traslado por la fuerza:
Un día llegó a la isla otro velero francés, la Estafette. Y en el velero iban d'Urville, Matterer y Marcellus dispuestos a llevarse la estatua. Llegaron en el preciso momento en que la gente de la isla, a las órdenes de algunos principales, trataban de llevarse la estatua en una embarcación.
A las órdenes de d'Urville, los hombres de la Estafette se lanzaron sobre los que intentaban embarcar la Venus. Y en una batalla campal, la estatua pasó varias veces de unas manos a otras. En la contienda los dos trozos cayeron sobre las piedras de la orilla. Al caer se le rompieron los brazos y allí se quedaron, sin que ningún francés los recogiera. Nunca se ha vuelto a saber nada de esos perdidos brazos.
Por fin los franceses consiguieron izar los dos trozos de la estatua a bordo, la Estafette levó anclas y el navío, empujado por viento favorable, desapareció en el horizonte.
Cuando d'Urville y Matterer se dieron cuenta de que a la estatua le faltaban los brazos, ya no podían retroceder hasta la isla a recuperarlos. Dicen textos publicados que el procedimiento de los franceses no había sido muy legal, dado que la estatua había sido conquistada por la fuerza.
Al parecer, cuando el embajador Riviere se enteró de lo ocurrido preparó una versión oficial y consiguió que los conquistadores de la estatua se resignaran a negar la existencia de los brazos.
Así, durante mucho tiempo creyó todo el mundo que la Venus de Milo había sido encontrada sin brazos; pues no hace ni medio siglo que se ha sabido la verdadera historia.
Yourghos, el campesino, no perdió nada, pues el embajador francés le hizo entregar seis mil francos. Y parece que, para quedar bien con las autoridades de la isla, supo echar sobre los turcos la culpa de la desaparición de la estatua.
Desde entonces nunca se ha sabido nada en concreto de cómo eran los brazos de la Venus de Milo, aunque por las explicaciones que dieron posteriormente algunos de los marinos que la habían visto, parece que el brazo izquierdo estaba levantado y sostenía la manzana del famoso juicio de Paris, y la mano del brazo derecho sostenía la túnica al nivel inferior de la cintura.
¿Será verdad que los brazos de la Venus de Milo están enterrados en un determinado sitio de la isla de Milo, que sólo conocen unas determinadas familias de allí?
¡Cuánto pagaría ahora Francia, dueña actual de la estatua, por esos brazos que, trasladados a París se vería enseguida si son los auténticos! (Noel Clarasó)
La Venus de Medici (h.100 a.C):
Documentada con seguridad por vez primera en 1638 en la Villa Medici de Roma. Está firmada por Cleomenes hijo de Apolodoro, pero en el siglo XVIII su fama como modelo de belleza femenina era tan grande que se dudó de la autenticidad de la firma y se atribuyó la estatua a nombres tan ilustres como Fidias y Praxíteles (con cuya Afrodita de Cnido) tiene cierto parecido en la pose). Existen varias estatuas más de este tipo, pero a pesar de las restauraciones bastante severas hechas a la Venus de Medici, está las sobrepasa en fama con mucha diferencia, y fue uno de los mejores botines que Napoleón se llevó a Francia cuando Italia estaba bajo su yugo (Estuvo en París de 1803 a 1815). Hoy se considera que es una copia de un original de la época de Praxíteles.
La victoria de Samotracia. Rubén Darío:
La cabeza abolida aún dice al sacro
en que, al viento del triunfo, las multitudes plenas
desfilaron ardientes delante el simulacro
que hizo hervir a los griegos en las calles de Atenas.
Esta egregia figura no tiene ojos y mira;
no tiene boca, y lanza el más supremo grito;
no tiene brazos y hace vibrar toda la lira,
¡y las alas pentélicas abarcan lo infinito!
(Rubén Darío, 1914)
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