HISTORIA
DOCUMENTOS
Pasos Método Científico II



Galileo Experimentos de Galileo:
Galileo inició la ciencia en su sentido moderno introduciendo el concepto de razonamiento apoyado en la onservación y en la experimentación de los principios básicos. Obrandoa así, introdujo también la técnica esencial de la medición de los fenómenos naturales con precisión y abandonó la práctica de su mera descripción en términos generales. En resuman, cambió la descripción cualitativa del universo de los pensadores griegos por una descripción cuantitativa. Galileo (al igual que Leonardo da Vinci casi un siglo antes) sospechó que los objetos al caer aumentan constantemente su velocidad a medida que lo hacen. Se puso a medir exactamente en qué cuantía y de qué manera aumentaba la velocidad. En su época no existían relojes que dieran la hora en intervalos aproximadamente iguales y tuvo que hacer uso de un rudimentario reloj de agua. Dispuso agua que goteaba lentamente de un pequeño tubo, suponiendo que el líquido goteaba con una frecuencia constante. Medía el tiempo calculando el peso del agua recogida en un recipiente mientras duraba el acontecimiento a estudiar. Utilizó también el latido de su pulso para este propósito. En el caso de la caída de objetos, la duración del evento era tan corta que no podía pesar el agua con precisión. Recurrió a "diluir" la fuerza de la gravedad haciendo rodar una bola metálica por un surco en un plano inclinado. Cuanto más horizontal era el plano, más lentamente se movía la bola. El experimento permite estudiar la caída de lso cuerpos en cualquier grado de movimiento lento.

Continuas rectificaciones:
La historia de las teorías científicas nos muestra una sucesión de fracasos y aberraciones. Muchas de las mejores teorías del pasado son consideradas ahora graves errores. Hemos dejado de creer en las esferas cristalinas que jerarquizaban los cielos de la astronomía antigua y medieval, que la combustión sea un proceso en el que los materiales exudan flogisto o que el calor sea un fluido conservado llamado calórico. Si tal ha ocurrido con el pasado, puede suceder lo mismo con nuestras teorías actuales. (Luis Alonso, Rev.Invest. y Ciencia, 2008)

Demostraciones contra la generación espontánea:
A lo largo de muchos siglos el hombre creyó que ciertos seres vivos, como por ejemplo insectos, gusanos o incluso en ocasiones peces, aves y ratones, podrían originarse no sólo a partir de sus progenitores sino también directamente del fango, estiércol, y otras materias inertes, por generación espontánea. Entre las muchas recetas que existían para la obtención de seres vivos figura la que propuso Van Helmont a principios del s.XVII: Se llena de trigo un vaso que se cierra con una camisa sucia, preferentemente de mujer. Un fermento procedente de la camisa, transformado por el olor de los granos, cambia en ratones el propio trigo. esta metamorfosis es por otra parte más de admirar, puesto que todos los ratones que provienen del trigo y de la camisa no son pequeños, ni están en época de mamar, ni son minúsculos, ni malogrados sino que están muy bien formados y pueden saltar. Una obra botánica escrita en 1609 dice: Hay un árbol, no común en Francia pero encontrado a menudo en Escocia, alguna de cuyas hojas caen al agua y se convierten en peces, y otras caen en la tierra y se transforman en aves. Uno de los primeros en cuestionarse la existencia de la generación espontánea fue Francesco Redi (1626-1698) que realizó el primer estudio científico, pues no se limitó como sus predecesores a dar una explicación de los fenómenos observados, sino que elaboró una hipótesis, la comprobó con experimentos y extrajo una serie de conclusiones o tesis a partir de los resultados.

    Puse una serpiente, algunos peces, algunas anguilas del Arno, y una rodaja de ternera lechal en ocho frascos grandes y de boca ancha: cuatro de ellos los dejé cerrados y precintados, dejando los otros cuatro completamente abiertos. Al cabo de poco tiempo la carne de estas diferentes vasijas se llenaron de gusanos y se observó que entraban y salían moscas a voluntad, pero en los frascos cerrados yo no observé ningún gusano, aunque pasaron muchos días desde que había puesto en ellos la carne. No contento con estos experimentos, probé a hacer muchos otros en distintas estaciones, usando vasijas diferentes. Para no dejar nada sin hacer, puse incluso trozos de carne bajo tierra, pero a pesar de permanecer enterrados durante dos semanas, nunca produjeron gusanos, como sucedía siempre cuando las moscas podían posarse sobre la carne. (Francesco Redi)

Estos experimentos empezaron a poner en tela de juicio la teoría de la generación espontánea para ciertos seres vivos, pero el importante hallazgo de animáculos en medios tan diversos como el agua de lluvia, infusiones y estiércol, proporcionó nuevos sujetos en los que centrar la polémica. El contemporáneo de Redi, Anthony Leeuwenhoek (1632-1723) a quien puede atribuirse el descubrimiento y descripción de muchos animáculos hoy llamados microorganismos, proporcionó una nueva y ubicua imagen de los seres vivos. Esto fue posible gracias a la utilización de lupas muy perfeccionadas que él mismo construía.

Demostración de Pasteur:
Durante el s.XVIII continuaron las controversias. Aunque estaba aceptado que no existía para algunos animales, sí se seguía admitiendo para los microorganismos y algunos insectos. Bien entrado el s.XIX esta teoría sufrió un golpe mortal asestado por Pasteur (1822-1895). Entre sus muchas aportaciones a la Ciencia, merece un lugar destacado su demostración de forma irrevocable de la imposibilidad de la generación espontánea. Demostró además que los agentes causantes del agriamiento del vino y la cerveza, y de múltiples enfermedades que aquejaban al hombre y a los animales eran microorganismos que se encontraban en el aire. Para demostrar la existencia de microorganismos en el aire hacía pasar aire a través de un tubo en el que había introducido un poco de algodón de pólvora (soluble en un mezcla de alcohol y éter). Al cabo de 24 horas extraía el algodón, lo disolvía y obtenía un sedimento sólido, que observado al microscopio estaba constituido por microbios. Entre los muchos experimentos que diseñó para demostrar la inexistencia de la generación espontánea está el del frasco de cuello de cisne.

    Yo pongo en un frasco de vidrio los siguientes líquidos, todos ellos muy alterables al contacto con el aire ordinario: agua de levadura de cerveza a la que se ha añadido azúcar, jugo de remolacha azucarera, agua de pimiento. A continuación doblo el cuello del frasco de forma que quede curvado en varias partes. Luego pongo el líqido a hervir durante varios minutos hasta que sale vapor por el extremo abierto del cuello, sin ninguna precaución , luego dejo enfriar el matraz. He de señalar que aun a pesar de sorprender a todos los que se ocupan de los delicados experimentos relacionados con la llamada generación espontánea, el líquido de dicho matraz permanece inalterado definitivamente. (Louis Pasteur)


[ Menú principal | Hume | Comte | Kant | Hegel | Marx | Ortega | Descartes | Cosmos | Aristóteles | Galileo | Renacimiento ]