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La isla de Fernando Poo:
Isla de Guinea Ecuatorial de 2017 kilómetros cuadrados. En el golfo de Biafra. De origen volcánico, está formada por la unión de dos macizos basálticos. La población autóctona esta constituida por los bubis, llegados del continente y emparentados con los galoas del Gabón y los fang de Río Muni. Santa Isabel, la ciudad mayor, está unida a San Fernando que se extiende más allá de la punta Fernanda y del río Cónsul. Su puerto, construido en una rada natural, es el principal de la isla. Otras islas menores de Guinea Ecuatorial son Annobón (17 km cuadrados), Corisco (15 km cuadrados) y los islotes Elobey.
La insalubridad del clima y las enfermedades diezmaron a los españoles enviados en sucesivas ocasiones a la isla. A partir de 1830 se sucedieron las expediciones españolas: Marcelino Andrés murió explorando la isla (1830); Moros Morellón realizó, entre 1836 y 1839, tres expediciones; Pedro Blanco atacó las posesiones británicas en el golfo de Biafra. El capitán de fragata Chacón fue el primer gobernador de Fernando Poo (1858). Iradier, que inició sus expediciones en 1875, contó en la segunda de éstas con el apoyo de Joaquín Costa, de la Sociedad de africanistas y de la sociedad geográfica. El tratado de París (1900) reafirmó la soberanía española sobre la isla, que formó parte de los territorios españoles del golfo de Guinea.
Descubrimiento (1474):
Desde mediados del siglo XV navegantes portugueses ocuparon las islas de Príncipe y Santo Tomé y, desde allí, entre 1469 y 1474, exploraron la zona del golfo de Guinea. El 1 de enero de 1471 Juan de Santarem y Pedro de Escobar llegaron a una isla que llamaron "do anno bon" (Annobón) y en 1474 el también portugués Fernando Poo descubrió en el golfo de Biafra una isla a la que llamó "Fermosa" y que posteriormente fue conocida con el nombre de su descubridor. Ambas islas, junto con la de Corisco, fueron utilizadas como embarcaderos de esclavos y constituían una capitanía portuguesa. Por los tratados de San Ildefonso y del Pardo (1777 y 1778) Portugal cedió a España las islas de Fernando Poo, Annobón y Corisco a cambio de la colonia de Sacramento; al mismo tiempo se concedía a España el derecho al libre comercio en la costa de Guinea desde cabo Formoso, en la desembocadura del Níger, a cabo López, en el actual Gabón. El mismo año de 1778 salió de Montevideo una expedición al mando del conde de Argelejos para tomar posesión de aquellas islas y tierras; pero tras desembarcar en Fernando Poo, la expedición padeció graves enfermedades que provocaron el amotinamiento de las tripulaciones y el consiguiente fracaso. Durante muchos años las islas estuvieron prácticamente aisladas de la metrópoli; sólo algún navío procedente de Buenos Aires o de Montevideo hacía escala en ellas.
Ocupación británica (1827-1845):
En 1827 España autorizó la colonización de la isla por parte de los británicos. Santa Isabel tomó el nombre de Port Clarence. Allí se constituyó el tribunal de presas marítimas para la represión del tráfico de esclavos.
En 1845 España reivindicó de nuevo la propiedad de la isla.
A partir de 1832 comenzaron a recorrer la región viajeros y científicos españoles como Marcelino Andrés, Moros Morollón, Amado Osorio, Manuel de Iradier, etc. al tiempo que se enviaban algunas expediciones oficiales, como la del comisario regio Juan José de Lerena en 1843, o Nicolás de Manterola que llevó el primer misionero en 1845. En 1858 se envió el primer gobernador general al territorio, que un año después gozaba del estatuto orgánico de colonia. Por el tratado de límites de 1901 se reconoció a España el derecho a la parte continental, muy reducida por las apetencias francesas, británicas y alemanas. A partir de 1904 empezó la colonización sistemática y se hicieron numerosas concesiones para explotar las riquezas de la colonia, cuyo régimen fue nuevamente fijado en 1924. Durante la segunda república se produjeron en la colonia grandes tensiones que culminaron en 1932 con el asesinato del gobernador general y con el estallido del escándalo Nombela.
Logró la independencia de España en 1968 y el presidente Macias Nguema la sometió durante una década a una brutal dictadura. Fue derrocado por un golpe militar de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Entró en la Union Aduanera y Economica del Africa Central y más tarde en la Zona Monetaria Francesa. Las elecciones a las que se ha sometido Obiang carecen de garantías democráticas. La oposición, entre la que destaca la figura del perseguido Severo Moto, ha acusado al presidente de delitos continuados de terrorismo.
El fluctuante precio del cacao:
El período 1985-1990 estuvo marcado por una caída continua de los precios, que pasaron de más de 2.000 libras esterlinas por tonelada a unas 600 £/t en el mercado de
futuros de Londres. Desde febrero de 1990 hasta junio de 1993 se observó un período de estancamiento relativo, que incluyó un mínimo histórico de 500 £/t en 1992. Fue en
estas circunstancias cuando se negociaron y diseñaron las actuaciones de “rescate” del sector en Guinea Ecuatorial que son evaluadas en esta oportunidad.
Desde junio de 1993 hasta agosto de 1994, los precios experimentaron un crecimiento espectacular, llegando a 1.100 £/t (nivel sin embargo modesto). Este alza aparece como una consecuencia directa de los déficit de producción y de la caída de los stocks. Después del asentamiento de 1991/92, el consumo mundial aumentó de manera vigorosa desde 1993, con una tasa media de crecimiento anual de entre 3% y 3,5%.
El Ciudad de Mahón hunde al Fernando Poo en aguas de Bata (14 octubre 1936):
El 4 de octubre embarcaron a bordo dos compañías de Infantería, una sección de ametralladoras, un Tabor de Tiradores de Ifni y una batería de artillería, en total 488 hombres, además de la propia tripulación del buque. En la noche del citado 4 de octubre salió del puerto de Las Palmas con destino a la Guinea española, cambiando su nombre por el falso de Ciudad de Macao y, al mando del teniente de navío Fernando Balén -segundo comandante, Antonio Torres- hizo viaje para dominar y resolver la delicada situación creada con motivo de la salida del crucero Méndez Núñez con destino a la Península y la llegada a Bata del Fernando Poo, con un gran contingente de milicianos republicanos.
El día 14, al amanecer, se encontraba el Ciudad de Mahón en aguas de Bata y, a poco más de una milla del Fernando Poo, lo intimida para que se rinda, a lo cual no contesta. De inmediato, la artillería del Ciudad de Mahón abrió fuego contra su compañero de flota, provocando un importante impacto en su línea de flotación, seguido de incendio. Los milicianos lo abandonaron, siendo asaltado por las tropas del atacante, aunque no consiguieron salvar el buque, que se hundió en aguas someras sobre un costado. (Díaz Lorenzo)
Los ferrocarriles de Africa:
En lo que se refiere al transporte Gran Canaria tiene una historia similar al Protectorado de Marruecos, Fernando Poo y Guinea. Es decir, en sus tiempos tuvieron transporte ferroviario para salir del paso y además no han sabido conservarlo.
El Protectorado de Marruecos tuvo ferrocarril treinta años antes que Gran Canaria con dos ramales y tuvo un plan que pretendía unir los puntos neurálgicos del Protectorado a partir de Ceuta. Además se da la circunstancia de que fue el primer ferrocarril del continente africano. No tenía paradas intermedias, solamente origen y destino.
Gran Canaria no tuvo ni lo que se llama red ferroviaria, ya que fue solamente una línea, Tenerife, tuvo una red en condiciones, que abarcaba las localidades más importantes de la costa.
En cuanto a las otras zonas costeras africanas hemos de señalar que la colonia española de Guinea tuvo un ferrocarril de apenas un kilómetro de longitud, iba del puerto de Santa Isabel a la plaza de España. Se inauguró en 1913 y posteriormente se prolongó hasta el pueblo de Banapá, a 12 kilómetros.
Por otro lado el Ferrocarril Económico de Fernando Poo tuvo un ferrocarril cremallera, que desarrollaba una velocidad de 10 kilómetros a la hora. Fue en los tiempos de la tracción vapor.
Hay que resaltar el hecho, no aprovechado en Gran Canaria, que en estas localidades existe transporte marítimo que une las pobladas localidades de la costa. Una cosa similar, que se podía aprovechar en Gran Canaria, sea precisamente aprovechar esta tracción para unir las pobladas localidades de la costa y que aquí, que no tienen ni idea de lo que es un transporte; solamente conocen el lenguaje de las carreteras que están paralizando la circulación.
Si comparamos el transporte ferroviario de Gran Canaria con los que hemos reseñado, siempre esta localidad que presume de ser una gran ciudad, se encuentra en inferioridad de condiciones.
Tuvimos por los años 90 de la centuria novecentista un conato de línea ferroviaria, que hizo una grandísima labor y que no tuvimos la capacidad de conservar. (José Pérez Llorente)
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