Documentos
Ataque de Drake a La Palma



Francis Drake ataca Santa Cruz de La Palma (1585):
Juan Fernández Sodre, regidor, dijo: que como es notorio el 13 de este presente mes vino a puerto de esta ciudad un corsario inglés con 24 galeones e muchas lanchas e varcas con mucha gente desembarcada en ellas, para haber de entrar en esta ciudad, en resistencia y defensa de la cual demás de la gente de esta isla ponerse a la orilla de la mar esperando el dicho corsario y enemigo, las fortalezas de esta ciudad les tiraron muchos tiros con el artillería que en ellas estaba, la cual les maltrató y les hizo hacer a la vela, donde se gastó mucha pólvora y se envía mensagero a S.M. con la noticia de ello pida en nombre de esta isla alguna artillería pesada y municiones, y que tal corsario se dice ser Francisco Drake, inglés, el cual es cierto que ha ido por el estrecho de Magallanes al Perú donde ha hecho robo de mucho oro y plata e se volvió a Inglaterra; y si agora como se tiene por cierto va con tan fuerte armada a las dichas partes, hará mucho mayor daño si no se le estorba; e pues hay nuevas que son salidos de Francia mucha cantidad de navios luturanos que es cierto que han de pasar por esta isla, conviene ir a pedir el dicho remedio; e demás de esto esta isla tiene muchos negocios de importancia que conviene al bien de ella pedir a S.M., como es que sea gobernación de por sí, pues en esta ocasión tan importuna, se puede alcanzar dando noticia a S.M. de lo bien que su merced el Sr.Teniente le ha servido en esta defensa de esta isla y Baltazar González de Acosta, regidor dijo: Que como es notorio el gran corsario y enemigo de nuestra Santa Fé católica de Roma Francisco Drake, inglés, el miércoles pasado 13 deste presente mes de Noviembre y año presente de 85, amaneció sobre Puntallana de esta isla, que es la entrada de esta ciudad e puerto de ella, con 30 velas, las más de 20 gruesas y poderosas y las demás…patajes y lanchas y todas con cada tres bateles por sus popas y así vino entrando, como entró, hasta el puerto principal de esta dicha isla e ciudad hasta llegar a surgir en el dicho puerto enfrente de la playa de esta dicha ciudad; y amainadas las velas y apercibiéndose para echar gente con ánimo diabólico de saquear esta ciudad e isla, e con buena orden e gobierno e ánimos valerosos que el Sr. Teniente, como capitán general, e tubieron e pusieron e gobernaron, así en la infantería e gente de a caballo e fortalezas de esta ciudad de las cuales se le dio tal batería que se vio clara y manifiestamente haberle lastimado mucho así en la capitana e otros navíos e gente; de tal manera que fue Dios Nuestro Señor servido que con gran presteza y ligereza alzó las velas y se retiró y así la gloria a Nuestro Señor y su bendita Madre quedó esta ciudad e isla con victoria, y al dicho enemigo fue lastimado; e como el dicho Baltazar González de Acosta se hallase en la fortaleza que está sobre el puerto principal de esta isla e surgidero de todos loa navíos con dos piezas de bronce medianas que solas tiene, e con otra de hierro que no es de hacer caso ni se tiró, con el ayuda de Dios e con ellas esforzándolas con cada su cuchara más de pólvora de lo que solían cargallas se le lastimó al dicho enemigo buena parte del daño que llevó así en la capitana como en las otras que con ella vinieron, como es notorio. Pidió el ensanche hacia el mar de la dicha torre del puerto y su provisión de mejor artillería y más municiones. Dijo el capitán de un barco mercante francés, que en la tal armada venía Drake y 6.000 hombres con ánimo de entrar en esta isla y dejar gente después de haberla ganado y pasar a las Indias de S.M.

(*)Considerable número de navíos:
El corso producía beneficios tales que la corte y los ministros de los estados interesados en él adquirían participaciones en compañías comerciales fundadas con el objeto de explotarlo: Así Isabel I de Inglaterra, miss Elizabeth Tudor en los registros de asociación que financiaba las empresas de Drake. Los corsarios de mayor envergadura llegaban a detentar los más altos grados de la marina en sus respectivos países, y en este concepto participaron en empresas bélicas regulares (Drake, vicealmirante de la flota británica que derrotó a la Armada Invencible) o actuaron complementariamente a estas últimas; en España se promulgó un reglamento de corso en 1776, para hacer frente a la piratería enemiga.
Francia: Al igual que Inglaterra y las Provincias Unidas, fomentó la proliferación corsaria que se produjo en la carrera de Indias desde la segunda mitad del s.XVI y que mantuvieron en un estado endémico de guerra marítima irregular al monopolio español en Indias (captura de galeones del tesoro, incursiones en puertos coloniales).


Alonso de Ledesma acomete a Drake a las puertas de Caracas:
Semejantes a los principios del siglo XVII en Guayana, fueron los fines del XVI, en Caracas. Apenas respiraba la provincia del hambre que ocasionó el año de 1594 una plaga exterminadora de gusanos que arrasó sus sementeras, se vio acometida por el corsario Drake, a la sazón que se hallaba en Maracaibo su gobernador don Diego de Osorio. La ensenada de Guaimacuto fue el paraje que eligió Drake para desembarcar quinientos hombres, y guiado desde allí por un español a quien el temor de la muerte hizo ser traidor a su país, subió el cerro de Ávila por una pica desconocida y se presentó a las puertas de Caracas, que se hallaba casi desamparada de sus vecinos. Hallábanse éstos acaudillados por los alcaldes Garci González y Francisco de Rebolledo, que gobernaban por ausencia de Osorio, apostados en todos los desfiladeros y puntos principales de camino real de La Guaira; mientras que Drake, ayudado de la perfidia, se hallaba cerca de Caracas sin otra resistencia que la de un anciano sexagenario, que no quiso comprar con la opresión de su patria los pocos años que faltaban a su vida. Alonso de Ledesma, cuyo nombre no podrá callarse sin agravio de toda la posteridad de Venezuela, se hizo montar a caballo por sus criados, y empuñando en sus trémulas y respetables manos una lanza, salió al encuentro al corsario para que no pasase adelante sin haber pisado el cadáver de un héroe. Quiso Drake honrar como era debido tanto denuedo y mandó a los suyos que respetasen al campeón de Caracas; pero el anciano Ledesma no quiso aceptar la injuriosa compasión de su enemigo, hasta que viendo los soldados que no se apaciguaba su coraje a menos costa que la de la vida se la quitaron contra la voluntad de su jefe, que hizo llevar en pompa su cadáver para sepultarlo con aquellas señales de respeto que inspira el patriotismo a los mismos enemigos. Mientras se hallaban los alcaldes y los vecinos de Caracas esperando al enemigo en el camino real, estaba ya éste posesionado de la ciudad y hecho fuerte en la iglesia y casas de Cabildo, temeroso de lo que pudiera intentarse contra él. Viendo los alcaldes que no era posible ya acometerle, lo sitiaron en su mismo atrincheramiento, y cortados por todas partes los socorros tuvo que abandonar la ciudad a los ocho días y embarcarse en sus bajeles, después de haber saqueado e incendiado cuanto se oponía a sus designios. (Andrés Bello. Resumen de la Historia de Venezuela)

Desembarco de Drake en La Gomera (1585) | John Hawkins | Grenville | Raleigh | Robert Blake | Británicos | Morgan


[ Inicio | Documentos | Varios | Armada | Isabel I | Felipe II | Corsarios | La Palma | Piratería | Drake en Panamá ]