HISTORIA
Felipe II



Felipe II Felipe II:
Eras uno de los más poderosos reyes de la tierra, pero contigo comenzó, y en parte por tu culpa, la decadencia de tus pueblos. Sombrío y codicioso fue tu natural, soberbio hasta la crueldad. Te agradó ser llamado Rey Católico, pero en la religión viste el terror más que el amor; en la política, el ansia de adquirir más que la felicidad de tus súbditos; en el manejo de los hombres, el arte de simular más que de persuadir; en el arte, una pompa real y sepulcral más que un gozo del alma. Dios te envió sus avisos en forma de desgracias, pero no supiste descifrarlos. Tua Armada Invencible fue dispersa y destrozada por la tempestad; tu hijo primogénito, aquel que hubiera debido ser el sostén de tu vejez y el heredero de tu inmenso imperio, te odiaba ferozmente y murió, jovencísimo, en la cárcel solo y desesperado. Se dice que rehusaste verlo por última vez; hasta se dijo que habías dado la orden de hacerle morir.

[...]
Tú eres, Señor, verdaderamente misericordioso y tu amor es aún más fuerte que tu poder. Todo lo había perdido: corona, imperio, vida; los gusanos habían reducido a polvo mi persona; los siglos habían reducido a polvo incluso mi tumba, aunque amplia y solemne como una ciudad santa, la tierra misma no era ya más que polvo desvanecido y memoria amarga, y he aquí que por tu querer no solo recobro vida y palabra, sino aquello que siempre deseé y no tuve jamás: el amor de mi primogénito, el perdón del hijo que creí dos veces perdido. [...] (G.Papini)


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