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Línea purista:
A mediados de los 50, la música juvenil de antes de la guerra, -es decir, el swing- era ya historia. El be-bop no era para las masas, pero tenía credibilidad y todavía era nuevo. Aún más nuevo era el Rock & Roll, que ya empezaba a cautivar a la juventud de posguerra. Sin embargo, una buena cantidad de músicos maduros seguía convencida de que la música que tan profundamente sentían y tan bien tocaban no podía decaer y morir, aunque lo hicieran algunos de sus contemporáneos, como Lester Young y Billie Holiday. Ya no obtenían titulares de prensa, pero si se les daba una oportunidad, las estrellas del swing aún ofrecían actuaciones rebosantes de todas las virtudes anteriores al bop: ritmos relajados y galopantes, solos dialogantes, temas asequibles, con formato de canción y muchos blues; y la mezcla empezó a encontrar un nuevo público. La animada música de Count Basie fue fundamental para la consolidación de esta corriente, pero también lo fue la aparición de jóvenes solistas que seguían aportando la antorcha del swing, como el cornetista Ruby Braff y el saxofonista Scott Hamilton.
Coleman Hawkins The Hawk Flies High (1957)
Benny Carter Further Definitions (1961)
Ruby Braff Hear Me Talkin'! (1967)
Erroll Garner Concert By the Sea (1956)
Duke Ellington Ellington at Newport (1956)
Count Basie Orchestra The Atomic Mr.Basie (1957)
Zoots Sims One to Blow On (1956)
The Oscar Peterson Trio Night Train (1962)
Lista jazz modal:
Miles Davis, Milestones (1958)
Bill Evans Trio, Everybody Digs Bill Evans (1958)
Miles Davis, Kind of Blue (1959)
John Coltrane, My Favorite Things (1960)
John Coltrane, A Love Supreme (1964)
Herbie Hancock, Maiden Voyage (1965)
McCoy Tyner, The Real McCoy (1967)
Pharoah Sanders, Jewels of Thought (1969)
Lista Fordham:
Scott Joplin (1868-1917)
Jelly Roll Morton (1890-1941)
Louis Armstrong (1898-1971)
Bix Beiderbecke (1903-1931)
Sidney Bechet (1897-1959)
Duke Ellington (1899-1974)
Coleman Hawkins (1901-1969)
Billie Holiday (1915-1959)
Lester Young (1909-1959)
Count Basie (1904-1984)
Charles Mingus (1922-1979)
Charlie Parker (1920-1955)
Dizzy Gillespie (1917-1993)
Miles Davis (1926-1991)
Thelonius Monk (1917-1982)
Art Blakey (1919-1990)
Sonny Rollins (1930)
John Coltrane (1926-1967)
Ornette Coleman (1930)
Keith Jarrett (1945)
Lista Frecuencia:
Oscar Peterson
Miles Davis
John Coltrane
Pat Metheny
Billie Holiday
Louis Armstrong
Charlie Parker: The Complete Benedetti Recordings. De valor incalculable para los estudiosos de Parker. Incluyen un memorable encuentro con Thelonius Monk y fascinantes revelaciones sobre cómo tocaba Bird la misma pieza en noches consecutivas.
The Yellowjackets
Charlie Haden
Thelonius Monk
Lista discos:
Kind of Blue (1959)
A Love Supreme (1964)
Night Train (1962)
Everybody Digs Bill Evans (1958)
Lista JF2:
Art Tatum Solo Masterpieces (1953-54)
Jelly Roll Morton Mr.Jelly Lord (1926-30)
Benny Goodman Carnegie Hall Jazz Concert (1938)
Dizzy Gillespie and his Orchestra Ol'man Rebop (1946-49)
Miles Davis Birth of the Cool (1949-50)
The Dave Brubeck Quartet Time Out (1959)
Horace Silver H.S.and the Jazz Messengers (1954)
John Coltrane Giant Steps (1959)
Lee Morgan The Sidewinder (1964)
Duke Ellington Ellington at Newport (1956)
Ornette Coleman The Shape of Jazz to Come (1959)
John Coltrane Ascension (1965)
Charles Mingus The Black Saint and the Sinner Lady (1963)
Miles Davis Kind of Blue (1959)
Stan Getz/Charlie Bird Jazz Samba (1962)
Miles Davis Bitches Brew (1969)
Various The Young Lions (1982)
Wynton Marsalis Standard Time (1986)
Pharoah Sanders Journey to the One (1980)
Steve Coleman and Five Elements On the Edge of Tomorrow
Courtney Pine To the Eyes of Creation (1992)
Oscar Peterson:
Las raíces de este virtuoso son múltiples. En primer lugar reconoce la influencia de Teddy Wilson, luego de Art Tatum, cuya perfección perpetúa en cierta medida, la de Bud Powell, su contemporáneo,la de Nat King Cole, sobre todo en la elección de tiempos y la de Lester Young, que fue su compañero durante las giras del Jazz at the Philharmonic.
Ha sabido sacar excelente partido de estas influencias de juventud para realizar una síntesis y fabricarse un estilo cálido, brillante, que va a convertirlo en uno de los maestros del jazz, muy apreciado por públicos de muy diversa índole sobre los que ejerce una seducción inmediata por su excepcional agilidad pianística, su lirismo plagado de acentos bluesy y la contradictoria yuxtaposición de los conceptos sencillez/complejidad utilizados con facilidad y eficacia. (G.Arnaud)
Comienzo de Joshua Redman:
En 1991 ganó el concurso Thelonius Monk. Obtuvo un contrato multimillonario con la Warner Bros., fue dos veces consecutivas jazzista del año para Downbeat y sacó tres discos en poco más de un año, llegando a vender 250.000 copias, logro muy inusual para un músico de jazz. Un progreso parecido al de Wynton Marsalis en los ochenta.
Nació con la música en los genes. Su padre, el saxofonista Dewey Redman, y su madre, la bailarina Renee Shedroff, le inyectaron en vena una pasión que acabaría aflorando sutilmente. Charlie Haden, uno de sus primeros descubridores, cuenta admirado que su mérito es el de haber encontrado su alma musical mucho antes que la mayoría de los jazzistas.
Jamás me tomé en serio lo de ser músico de jazz. Mi ambición era ingresar en la escuela de Leyes de la Universidad de Yale y convertirme en abogado. De cuando en cuando tocaba con Elvin Jones o con Charlie Haden, pero nunca pensé en ser algo más que un discreto artista invitado.
Para mí, la música fue siempre símbolo de liberación: lo que no me daban los libros, me lo daba el saxo. (Joshua Redman)
Monk (1917-1982):
Graba en 1956, en compañía de Sonny Rollins y toca en el Five Spot con John Coltrane y luego con Johnny Griffin y Roy Haynes en 1957. A partir de 1959, y hasta 1970, comienza su asociación con el saxo tenor Charlie Rouse, que se revelará como un complemento ideal del pianista, cuyo universo musical entiende a la perfección. Juntos inician su primera gira europea para luego recorrer el mundo entero. El repertorio varía poco ya que Monk se dedica a pulir sus mismas composiciones, de las que algunas se transformarán en clásicos como el inigualable 'Round About Midnight. (G.Arnaud). Pienso que es más fácil tocar deprisa que llegar a construir algo interesante a tiempo lento. (Thelonius Monk)
Gira como una peonza sobre sí mismo, enciende un pitillo, saca un arrugado pañuelo blanco de su bolsillo con el que se limpia ríos de sudor, se sienta ante un piano y sus prodigiosos dedos comienzan a extraerle sonidos mágicos, hipnóticos, inconfundibles. Este excéntrico señor fotografiado en blanco y negro, este inolvidable cronopio, se llama Thelonius Monk, está creando arte y vida con mayúsculas. Clint Eastwood es el productor de un impagable documental dirigido por la enamorada monkiana Charlotte Zwein y titulado: Thelonius Monk: solo, sin hielo. Monk se confiesa: Todos dicen que estoy loco, pero es que nadie me conoce. Monk toca Crepúscullo con Nellie. Nellie ha sido, es y será la mujer de su vida, la única que conoce, mima y controla a su exagerada y creativa locura. El piano de Monk y el saxo de Charlie Rouse comienzan a hablar y a quererse en mi tocadiscos. (Carlos Boyero)
A menudo me hago esta pregunta: ¿Lo que hago, tiene algún valor? Para mí, crear algo valioso en la vida equivale a un sentimiento de inmortalidad, y tienes la sensación de ser eterno...: puedes vivir sin miedo. La música es una ilusión..., pero si puedo transformar esa ilusión y hacer de ella una criatura eterna, eso es formidable. En otras palabras, no hago lo que soy, soy lo que hago. (Wayne Shorter)
Nivel del público:
Creo que los músicos de hoy llevan cien años de ventaja sobre la gente que escucha música. Espero que ese foso que les separa no se agrande más. Es cuestión de oído y de capacidad para comprender lo que es la música. Me parece que la mayoría de las personas no quieren tomarse el tiempo necesario para informarse: quiere ser golpeada en la cabeza por los baterías de rock y no le interesa tanto pensar en la música. Posiblemente por esta razón el jazz puede ser pronto un arte perdido. (Chet Baker, 1986)
Os quejáis de que mis relinchos son antimusicales y que mis chirridos hacen daño a los oídos. Vale, pero incluso si toda la gente echara a correr en el momento en que coloco los labios en cualquiera de mis tres instrumentos, si todas las compañías discográficas se negaran a grabarme y si tuviese que morirme de hambre para tocar lo que siento -es exactamente eso lo que siento-, pues seguiría tocando contra viento y marea. Para mí esa es la única manera de proyectar mi personalidad y alcanzar cierta madurez. Claro que si me escuchan, eso me anima. (Eric Dolphy)
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